Shop Mobile More Submit  Join Login
×

:iconsasha545: More from Sasha545


Featured in Collections

ItaHina by Itachis-Hina

Love is by dudeny


More from DeviantArt



Details

Submitted on
July 31, 2012
File Size
28.9 KB
Link
Thumb

Stats

Views
2,178 (1 today)
Favourites
12 (who?)
Comments
14
×


Hinata jugaba con sus dedos mirándose al espejo. Estaba sonrojada, lo había estado todo ese día desde que su padre le comunicó que consentiría en aceptar un matrimonio entre ella y "ese" Uchiha.

Hiashi no estaba nada feliz con todo el asunto y lo dejó muy en claro poniendo todas sus condiciones sobre la mesa.

Hinata accedió a todo sin si quiera escucharlo.

Sólo quería que aquello se oficializara para poder caminar tomada de la mano por Konoha con Itachi sin tener que esconderse de la vista de nadie. Sólo pensarlo la hizo hiperventilar un poco y tuvo que respirar profundamente para no comenzar a temblar de nervios y felicidad.

Se preguntó qué dirían Kiba y Shino, ya que ellos no sabían nada al respecto. Tal vez se molestarían con ella por no haberles dicho desde un comienzo lo que estaba pasando. La última semana, cada vez que el equipo se había reunido para entrenar, había encontrado una y mil excusas para quedarse a solas con Itachi un poco más.

Aprovechaban dichos momentos disfrutando del buen clima, observando el cambio de colores en las hojas de los árboles, comiendo dulces en la tienda de dangos o en Uchiha Senbei, caminando uno al lado del otro en silencio sosteniendo sus manos cuando nadie los veía, y por supuesto, una que otra vez, dejando que Itachi la besara como si el mundo se fuese a acabar el día siguiente.

Había sido divertido, se había sentido feliz, nerviosa y excitada al mismo tiempo, pero la espera por una respuesta había llegado a su fin. Su padre había consentido y ya no había nada ni nadie que le impidiera cumplir su sueño de estar con él hasta que la muerte los separara.

–A..ay… – Se quejó mientras las pinzas calientes alisaban su cabello. Miró a Hanabi con los ojos llorosos. Su hermana le acababa de dar un tirón sin querer. – Ha..Hanabi-chan…

–Lo siento Hinata-san. – Dijo frunciendo el ceño con miedo. – No soy peluquera, soy, soy una kunoichi.

–Lo sé. – Respondió Hinata nerviosa. – No es tu culpa. – Intentó consolarla con su mejor sonrisa.

Era tradición en la familia que la hermana mayor hiciera eso con la menor y no al revés. La hermana mayor debía ser peinada por su madre el día de su ceremonia de compromiso pero, la madre de las hermanas Hyuga estaba muerta. Por ello, el primer día en que Hinata tuviese que llevar su pelo tomado en una cola de caballo alta, era Hanabi quien debía alisárselo. Era una señal en el clan de que un niña se convertía en una mujer pues estaba lista para entregarse completamente a un sólo hombre. Los Hyuga no portaban anillos o prendas especiales para mostrar que estaban por casarse, sólo se comenzaba a usar el cabello en alto si se era mujer y suelto si se era hombre. Sin embargo, Hinata tendría suerte si al final de la tarde aun tenía cabello, ninguna de las dos sabía realmente lo que estaban haciendo.

–Itachi Uchiha es…es mucho mayor que tú, ¿Verdad? – Le preguntó Hanabi nerviosa de tocar un tema que tal vez su hermana no quisiese hablar.

–Cinco años mayor. – Respondió Hinata.

–¿No te dan nervios? – La cuestionó su hermana.

–Un poco… – Le indicó Hinata sonrojándose aun más.

– ¿Realmente… realmente quieres casarte con él?

Hinata asintió. – Sí, Hanabi-chan. – la sonrisa sincera que mostró fue interrumpida por un tirón de cabello que la hizo volver a lagrimear los ojos.

–Lo siento… – Murmuró Hanabi mortificada. – De verdad lo siento.

–Descuida imooto-san. – Hinata aguantó el dolor, no iba a mostrarle a Hanabi que estaba asustada o arrepentida porque ese no era el caso. – Tu destino fue… ser la próxima líder del clan. Él mío es… ser la madre de los próximos líderes de los Uchiha y la esposa del quinto Hokage.

–Si no fuese el próximo Hokage, papá nunca te hubiese dejado casarte con él. – Hanabi parecía asustada ante aquello. – El quinto Hokage y mi hermana mayor… es todo un honor para nuestra familia.

Hinata asintió. – Nada cambiará entre nosotras Hanabi. – Dijo ella con ternura. – Seguiré estando aquí cada vez que me necesites.

Hanabi suspiró aliviada entendiendo que nunca perdería a su hermana así como había perdido a su madre. La idea de estar sola la aterraba. Si no hubiese tenido a Hinata todos esos años mientras soportaba el duro entrenamiento de su padre… habría muerto. Por ello, el sueño de Hanabi Hyuga era… ser como Hinata Hyuga.

Después de una tortuosa tarde de alisado tradicional, el cabello de Hinata estuvo tomado en una cola alta por primera vez en su vida. Tal vez no se veía tan bonito como si lo hubiese hecho alguien que sabía lo que estaba haciendo, pero la sonrisa de Hinata opacaba lo que llevaba puesto y también su cabello. Aquellos detalles parecían insignificantes cuando lo que más destacaba en ella era el sentimiento de plena felicidad.

Estaba mirando el reloj en su habitación, contando los segundos, cuando sintió pasos suaves en el corredor. Su corazón se aceleró y esperó que fuese Ko para decirle que Itachi y su familia habían llegado. Sin embargo, cuando tocaron su puerta se dio cuenta que la persona que esperaba al otro lado en el pasillo era Neji.

–Adelante nii-san. – Dijo Hinata poniéndose de pie.

–Hinata-san. – La saludó Neji con un aire melancólico. Por un momento, la miró fijamente a los ojos. La joven se sintió empequeñecida por ese gesto. – Se ve hermosa.

–Gracias. – Respondió sin moverse.

Aun se le hacía un poco raro que se refiriera a Hanabi como "Hanabi-sama" y a ella como "Hinata-san". Desde que se había descartado por completo la posibilidad de que ella fuese a heredar a Hiashi ahora que se comprometería, los honoríficos hacia ella eran innecesarios e incluso una falta de respeto hacia la familia principal, pues Hinata dejaría de ser miembro de ésta.

–Hanabi-sama, por favor, ¿Podría dejarnos un momento? – Le pidió Neji haciendo una profunda reverencia sin subir el rostro hasta que sintió que su prima menor abandonaba la habitación. El joven respiró profundamente y se dirigió hacia Hinata. – Quería… quería saber algo. – Neji estaba luchando con fuese lo que fuese que estaba a punto de preguntar. – ¿Ama a ese hombre?

Hinata se sintió sorprendida ante la franqueza de su primo. Usualmente, no se inmiscuía en asuntos de esa naturaleza y mucho menos hablaba de cosas de ese tipo con ella. Incluso cuando se discutió esos días sobre un matrimonio entre ambos para evitar de esa forma que Itachi siguiera adelante con su petición, Neji no se mostró en contra de dicha unión y aceptó cualquiera fuese la voluntad de Hiashi. No obstante, era tan reservado con ese tipo de asuntos que ni si quiera se había acercado a ella para preguntarle qué opinaba al respecto ni qué sentía por Itachi Uchiha. Que lo hiciera ahora le pareció un poco repentino.

Aun así, Hinata entendió sin palabras que Neji se estaba despidiendo de la idea de que ambos tuviesen una vida juntos como había estado destinado a ocurrir por haber nacido en una misma familia y ser casi de la misma edad. Neji había sido el hombre que nació junto con ella para ocupar el puesto de esposo eventualmente. Su estrecho vínculo desde temprana edad lo evidenciaba. Toda la familia los había empujado a los brazos del otro.

Sin embargo, a veces la vida tiene preparada otras cosas. Neji nunca había sido su pareja predestinada, había alguien más ahí para él… Por algo, eran dos hermanas. Neji debía casarse con la que fuese a ser la futura líder del clan y Hinata no tenía esa posición. Siempre había pensado que su primo era el futuro de los Hyuga pues había heredado todas las mejores cualidades de los hombres de ese linaje. Hanabi era una pareja mucho más adecuada para él.

–Sí. – Respondió Hinata con simpleza ante la pregunta formulada. Neji no dejó de observarla con severidad.

–Creo que está cometiendo un error. Todo este asunto es demasiado precipitado. – Dijo, tal vez asumiendo algo que no le correspondía. – Si a él realmente le importara su persona esperaría un par de años y no la apresuraría de esta forma. – Hinata no podía decirle que era posible que Itachi no tuviese un par de años, lo cual la hizo bajar el rostro cabizbaja. – Sé que no me incumbe dar mi opinión, pero no puedo quedarme callado. Ser la esposa del quinto Hokage es un honor, sí, pero también es peligroso.

–Nii-san… ¿Es eso lo que te preocupa? – Hinata podía entenderlo.

Ella también se sentía nerviosa por muchas cosas, pero no era por sí misma, era más bien por Itachi. Ser Hokage siempre lo pondría en la mira de distintos países que intentarían deshacerse de él. Su salud estaba en un estado delicado que mantenía a ambos en vilo cada vez que se veían preguntándose si quizás esa sería la última vez.

Entendió a Neji, pues, era inevitable preocuparse de las personas que les importaban.

Hinata caminó hacia él y lo miró con ternura. Puso delicadamente una de sus manos en el rostro de su primo y mantuvo su mirada lo máximo que pudo intentando mostrarle que ella estaría bien. Sin embargo, ni si quiera así se suavizaron las facciones del Hyuga.

– Sé que estás preocupado, pero no lo estés nii-san. – Le dijo con un aire humilde y lejano. – Itachi me cuidará tanto como lo has hecho tú todos estos años.

Su primo bajó el rostro al escucharla decir aquello. Sabía que había perdido la discusión cuando ella mostraba ese tipo de determinación en la mirada.

– Espero que así sea, Hinata-san. – Se miraron fijamente y hubo un instante en que Hinata podría haber jurado que Neji tenía algo que decir. El Hyuga cerró sus labios con fuerza junto con sus ojos. – Hay… hay algo… que deseo decirle.

–¿Sí? – Le preguntó ella bajando su mano y juntando ambas frente a su regazo.

Cuando Neji volvió a abrir los ojos y la vio sonreírle con ternura, todo se volvió claro en su mente.

–Espero que sea feliz casándose con ese hombre. – Hizo una rápida reverencia y salió de la habitación.





_______________________________________________________





Estaba completamente incómodo en esa ropa. Con suerte se vestía de esa forma para los festivales de año nuevo en el cual la familia visitaba el templo para efectuar sus plegarias y pagar por los favores que pedían a los dioses. Pensó que no tendría que usar algo como eso al menos hasta enero, pero su fortuna había cambiado.

No le gustaba usar kimonos y haoris pues se sentía ridículo ¿Pero qué más daba? Itachi sólo haría eso una vez en su vida. – Espera, ¿Tengo que ponerme esto cuando se casen? ¿De nuevo? – El mero pensamiento hizo que volteara su rostro y mirara a su hermano con molestia.

Se veía impecable en su kimono azul marino, su hakama gris y su haori negro con el símbolo del clan en la espalda. Sacudió su cabeza cuando se dio cuenta que lo estaba mirando más de la cuenta, pero hasta él que era su hermano podía notar que Itachi realmente lucía como un personaje sacado de alguna historia antigua de samurais, con el cabello liso y suelto que le caía por la espalda.

Entonces notó algo curioso… su hermano, el gran Itachi Uchiha, el cuervo del sharingan, el Uchiha de las llamas negras, el próximo Hokage de Konohagakure… estaba nervioso.

Pudo percatarse de ello pues al estar sentado sobre sus piernas, jugaba con la tela que cubría sus muslos. Todo lo demás en él pareciese impasible, pero siendo Sasuke una de las personas que más lo conocía, aquel detalle no pasó inadvertido.

Sintió un poco de lástima por él. No entendía por qué hacían todo ese alboroto sólo porque dos personas se casaran. Se juró a sí mismo que si algún día se casaba iba a tomar a su mujer y la llevaría al templo para recibir las respectivas bendiciones y sólo se lo comunicaría al resto una vez estuviese hecho. Definitivamente no tenía la paciencia de Itachi para cosas así.

Aquello ni si quiera comenzaba y ya podía sentir la tensión que había en el ambiente. Ni Fugaku ni Hiashi habían intercambiado palabras. Los Hyuga los habían recibido con bastante frialdad observándolos como intrusos que llegan a robar a una casa.

Sasuke podía entender un poco mejor el motivo por el cual su padre había planeado una rebelión. Sujetos como esos habían segregado a su familia después del ataque del kyuubi. Hasta ese momento, nunca se había sentido realmente discriminado; aquello había cambiado ahora que estaba en el hogar de una de las familias que había presionado para que se les declarara como los culpables detrás de dicho ataque. Entendió sin palabras el gran esfuerzo que debió haber estado haciendo su padre por si quiera estar en la misma habitación que esos sujetos.

El Tercer Hokage estaba sentado entre Fugaku Uchiha y Hiashi Hyuga. Al lado de Hiashi se encontraba la pequeña Hanabi Hyuga, su heredera y futura líder del clan. Había escuchado rumores sobre su fortaleza. La describían como una genio al igual que a Neji Hyuga e Itachi. La había visto un par de veces en Konoha pero nunca antes si quiera habían hablado. Con el matrimonio de Itachi y Hinata, Hanabi Hyuga pasaría a ser parte de su familia. Suspiró irritado con ese pensamiento… Cómo si necesitara más genios en su familia. Ya era suficiente tener a Itachi.

De pronto notó que la chica subía sus ojos perla y lo observaba. Se dieron una larga mirada inexpresiva y cada uno volvió a mirar hacia adelante esperando por la futura novia. Definitivamente, todos esos Hyuga lo ponían de mal humor.

Mikoto Uchiha estaba sentada entre las damas del clan Hyuga. Como en cualquier clan, las mujeres esperaban en ese lugar para las ceremonias que iban a auspiciarse cuando Hinata entrara en la habitación. Aquello no le causó gracia, entendiendo que ese asunto nunca iba a acabar.

A pesar del clima hostil y considerando que Itachi había sido rechazado tres veces, el salón estaba hermosamente decorado con flores blancas. Aquel era un color auspicioso cuando se celebraban ceremonias. Sasuke se dio cuenta que a pesar de no querer nada con los Uchiha, habían decorado ese lugar con tanto detalle pues tampoco querían verse como un clan inferior a ellos. Era gracioso, estaba seguro que su padre tampoco había reparado en gastos con los regalos que ofrecería en señal de buena fe a Hiashi, aunque ambos se odiaban mutuamente. Ninguno quería ser menos ante los ojos del otro.

La ceremonia comenzó cerca del anochecer. Las puertas del salón se abrieron y Hinata entró caminando con una bandeja con agua hirviendo y tazas.

Sasuke notó lo nerviosa que se veía y por un momento temió que esos mismos nervios la hiciesen dejar caer la bandeja que llevaba. Sin embargo, Itachi le sonreía como si confiase ciegamente en que ella podía lograrlo.

Vestía un hermoso y lujoso kimono de seda lila que opacaba incluso el de su madre. Miró de reojo a Hiashi Hyuga y adivinó que aquella vestimenta seguramente llevaba años dentro de la familia por el detalle con que las flores habían sido pintadas a mano sobre la seda, una técnica que no se utilizaba en la actualidad. Ese tipo de kimonos de seda de capullos de mariposas costaba una fortuna y generalmente hubiese sido la mejor prenda de la esposa o las hijas de un señor Feudal.

Por un instante sintió envidia de su hermano. Nunca se había dado cuenta que Hinata fuera tan bella, sobre todo con el cabello tomado de esa forma. Se sintió como un niño frente a ella a pesar de que la superaba en edad. A sus ojos, la joven Hyuga se había transformado en una mujer mientras que todo el resto aun ni si quiera salía de la adolescencia. Comprendió, con relativa facilidad, el motivo por el cual su hermano se había logrado enamorar de ella. Observarla arreglada de esa forma era como ver la visión de un ángel que tomó la figura de un humano. Lo peor era que esa chica ni si quiera estaba intentando lucir hermosa. Simplemente lo era.

Hinata depositó la bandeja frente al Hokage y con un cuidado exquisito sirvió agua hirviendo en las tazas y fue entregándoselas una a una a Hanabi Hyuga, Hiashi Hyuga, el sandaime, Sasuke y finalmente a Itachi. Eso era parte de la ceremonia del té, también llamada Sakura Yu.

Hacía años que Sasuke no veía que alguien celebrara algo tan ridículo, pero después de todo, los Hyuga eran el clan más tradicional de Konoha y se rehusaban a dejar morir sus costumbres con el tiempo. Miró su taza y se dio cuenta que ahí estaba la rama con la flor de cerezo seca que lentamente comenzaba a florecer con el agua. Hinata se sentó arrodillada frente al Hokage y los seis levantaron sus tazas.

–Que su vida juntos sea transparente, sin manchas y florezca desde hoy en adelante como una flor de cerezo. – Dijo el anciano. – Felicidades Itachi. Como el quinto Hokage, espero que hayas heredado la voluntad del fuego y que sepas proteger a tu futura esposa tanto como esta Villa. Y felicidades a ti, Hinata. Asumirás un cargo que muchas magníficas mujeres han llevado antes que tú, apoyando, confiando y dándole fuerzas a tu esposo en los momentos en que más las necesite. – El Hokage dio le dio un sorbo al té y todos lo imitaron.

Sasuke tuvo que reprimir el asco de sentir el sabor salado en su paladar. La flor de cerezo se conservaba en sal por lo que el agua era salada. Sin embargo, Itachi lo bebió sin arrugarse y sin sacar sus ojos de Hinata quien bebió de la misma taza que él.

Los novios se sentaron uno al lado del otro en ese momento y a miraron a sus padres.

En ningún momento se tocaron, pues aquello era considerado como algo inapropiado. Sin embargo Sasuke notó que inconscientemente buscaban consuelo en la mirada del otro para poder pasar por aquella aburrida ceremonia.

El primero en comenzar el Yui-no, o el intercambio de regalos, fue Itachi.

Fue entonces que Sasuke tuvo que realizar su parte en esa ceremonia. Había tenido que cargar con el Obi envuelto en papel mantequilla para ser regalado a Hinata Hyuga. Su padre lo había mandado a confeccionar para su madre cuando ambos se casaron, pero ahora sería de la novia de Itachi.

Se paró de su posición intentando no arruinarlo todo y se lo entregó a su hermano con cuidado.

–Esto es para usted, Hinata–san. – Dijo Itachi con confianza y seriedad. Sasuke estaba seguro que a su hermano toda esa ceremonia le parecía tan ridícula como a él. – Espero que sea de su agrado.

Itachi estiró la prenda en dirección a Hinata quien la recibió con las manos extendidas. El Obi era blanco y tenía el símbolo del clan Uchiha pintado sobre la seda. Era una prenda delicada y hermosa para su conjunto de matrimonio.

Hinata sonrió al verlo, pero Sasuke notó que más de uno de los jóvenes Hyuga sentados atrás de los futuros novios rodaba los ojos en desaprobación. Tuvo que respirar profundamente, aguantando el deseo de mandarlos a todos y a cada uno de ellos al carajo. Completamente irritado volvió a sentarse junto a su padre.

–Muchas gracias, Itachi–san. – Dijo Hinata haciendo una profunda reverencia. – Es.. es hermoso.

Fue el turno de Hanabi Hyuga de ponerse de pie. La chica avanzó hacia su hermana con una caja blanca entre sus manos. Caminó con la dignidad de un hombre de 50 años e incluso Sasuke se sorprendió que desarrollara el papel de líder con tanta naturalidad frente a todos esos ojos cuando era por lejos la menor en ese salón. Hinata le entregó el Obi para que ella lo sostuviera y por su parte, Hanabi le pasó la caja.

–Por favor, acepte esto como… como símbolo de mi fidelidad.

La joven estiró la caja en dirección a Itachi con la misma solemnidad y éste la recibió haciendo una reverencia también. Al abrirla, todos pudieron ver un tradicional Hakama de seda azul. Esta vez, no había un símbolo de ningún clan. Al menos los Hyuga no intentarían pasarse de listos incluyendo cosas del clan Hyuga en él.

–Muchas gracias, Hinata-san. – Respondió Itachi.

El Yui-no fue largo y aburrido. Fugaku presentó a Hiashi sus respetos entregándole una caja de sake especial para la ceremonia (lo cual no había sido nada fácil de conseguir por el corto tiempo que tuvieron para prepararse). Luego, Hiashi le entregó a Fugaku una pequeña caja de madera exquisitamente labrada que contenía sakurayu (té de cerezas).

Finalmente, Itachi le entregó una pequeña caja a Hinata quien la abrió bastante sorprendida. A aquella distancia, Sasuke supo que aquello era un kanzashi (Horquilla de flores) que había permanecido por bastante tiempo dentro de la familia, de hecho, se podía remontar aquella ornamenta al tiempo de la creación de Konoha. Pequeñas flores hechas de brillantes blancos y rojos lo adornaban. Suspiró irritado mientras él lo colocaba a un costado de su cola de caballo. Si sólo Hinata hubiese sabido que aquello era un arma y no una joya se habría puesto roja. Muchas de las jóvenes del clan usaban cosas así, pero sin duda ese kanzashi era el más antiguo y con más historia. Se sorprendió de que su padre hubiese accedido a entregar una herencia familiar a alguien que ni si quiera era parte del clan.

Cuando el Yui-no finalizó, se sirvió el sake que su padre les había llevado a los Hyuga y Hiashi tomó la palabra.

–Itachi Uchiha, autorizo que mi hija mayor deje esta familia y pase a formar parte de la tuya. Desde el día de hoy, Hinata Hyuga es una mujer y será tu prometida. – Todos notaron la severidad de su voz. – Tomará tu nombre y tus costumbres, compartirán su vida y cuidará de sus hijos. Dejará de ser una Hyuga y pasará a ser una Uchiha, bajo tu cuidado y tu cariño. Espero que sepas darle lo que no encontró bajo su propio hogar. – Aquello lo dijo con una amargura visible, pero intentaron ignorarlo. – Kanpai.

–Kanpai. – Respondieron todos al unísono dentro de la habitación, incluso los novios bebieron.

Y así finalizó todo cuando Itachi y Hinata ataron un pequeño hilo rojo en sus meñiques.

El resto fue una aburrida cena en la cual nadie parecía tener mucho que decir. Pensó que tal vez podría hablarle a Neji Hyuga, pero el chico parecía completamente ajeno a esa ceremonia y se notaba que estaba ahí más por obligación que por su propia voluntad. Ni si quiera había tocado su plato de comida, sólo bebía sake en silencio mirando el vacío.

Increíblemente, se encontró deseando que Naruto hubiese estado ahí, sin embargo sólo la familia sanguínea podía estar en ese tipo de ceremonias por lo cual terminó sentándose junto a su madre.

Cuando el aroma de los deliciosos platillos que se habían preparado para la ocasión llegó a su nariz se le hizo agua la boca. Siempre había considerado que su madre era una gran cocinera pero la comida que estaban sirviendo los Hyuga era realmente otra cosa. Hiashi no había reparado en gastos, lo cual hizo que Sasuke se preguntara como era posible que hubiesen hecho todo eso con tan poca anticipación. Realmente esa familia era extraña, pero muy diligente.

Lo más gracioso y curioso de la velada era que en vez de una fiesta en que ambas familias estuviesen celebrando y dejando sus disputas de siglos atrás, todos lucían extrañamente lúgubres. Era cierto, los Uchiha y los Hyuga eran como agua y aceite. Por lo mismo, Hinata el miembro más extraño de los Hyuga, había encontrado a Itachi, el joven más particular de los Uchiha. Las posibilidades de que ello pasara eran escasas, pero se habían dado. Por lo mismo, los novios parecían las únicas dos personas felices en ese lugar, comiendo en silencio y dandose miradas llenas de complicidad.

Sin embargo, todo ese silencio fue interrumpido de golpe cuando las puertas de la sala se abrieron de par en par y Sasuke vio algo muy extraño.

–¿Sakura? – Preguntó al ver a la pelirosa intentando detener el paso de alguien. – ¿Qué rayos…?

Entonces lo vio y supo que aquello acababa de ponerse interesante.

–¿Te comprometiste en matrimonio y ni si quiera tuviste la decencia de esperarme? – Gritó Shisui avanzando hacia Itachi. Tomó su haori y lo tiró hacia adelante sólo para mostrarle que estaba hablando en serio. – ¡Debería darte la paliza de tu vida! ¿Qué tipo de amigo eres?

–Shisui-kun… detente… – Le suplicó Sakura tomándole los brazos. – Es … es una ceremonia de matrimonio.

–¡Al carajo con eso! – Exclamó Shisui viendo como Itachi se paraba de la silla. – ¡Traidor! ¡Yo nunca hubiese hecho algo tan estúpido como esto sin que tú te pudieras reír de mí!

Itachi intentó calmarlo como mejor pudo, luciendo tan inflexible como siempre, pero ni si quiera Fugaku abría la boca. Parecía completamente impresionado ante la forma impulsiva en que su sobrino había entrado a ese lugar arruinando esa ceremonia.

–¿Qué significa esto? – Preguntó Hiashi Hyuga en voz alta, visiblemente enojado.

–Shisui, no es el momento para…

Pero Itachi fue interrumpido por un empujón de parte de su primo. –¡Vete al diablo! He recorrido medio mundo por tí, ¿Sabes lo que es tener sanguijuelas en el trasero? ¿Comer gusanos por dos días? ¿Perderte en medio del desierto? ¿Apostar todo el dinero que he ganado en mi vida? ¿Aguantar a esta loca por 10 días seguidos? – Indicó a Sakura con el pulgar haciendo que la mitad del rostro de la joven se volviera azulado. – ¡Yo sí! ¡Hice todo eso por ti!

–No entiendo nada de lo que estás diciendo. Si te calmas tal vez puedas explicármelo. – Le dijo Itachi intentando mantener la compostura.

–Olvídalo. – Soltó Shisui nuevamente, cruzándose de brazos.

Itachi exhaló profundamente mientras Hinata se paraba a su lado mirando desde su novio a su primo y de vuelta a su novio.

– Sé que no es el mejor momento para pedírtelo pero… – Dijo Itachi mirando a Hinata quien asintió con lo que estaba a punto de decirle. – Me gustaría que nos acompañaras cuando nos casemos en el templo del Fuego.

Sasuke ya sabía sobre ello. El hermano del novio nunca puede ser quien entra con él al templo pues si aun estaba soltero, era un símbolo de mala suerte entre los monjes del País del Fuego.

–¡Claro que lo seré! – Respondió Shisui fingiendo ofensa, pero se notaba que aquello lo había apaciguado bastante. – Nunca esperé no serlo.

–Muchas gracias. – Dijo Itachi acercándose mientras Shisui lo cubría en un abrazo completamente inapropiado.

–¡Felicitaciones idiota! – Le dijo animosamente para luego abrazar a Hinata. – Y a ti tambien, pequeña. Nunca dudé que podías lograr lo que te pedí. Y... - La miró sonriendo picaramente al verla en un kimono. - ¿Dónde tenías escondidas esas curvas eh? Si me hubiese fijado antes quizás te habría robado de mi primo. – Itachi los miró suspicazmente pero no dijo nada. - Es broma, no me mires así. - Hinata sonrojó y se ocultó disimuladamente atrás de su futuro esposo. – Es más, siguiendo te traje una especie de regalo de matrimonio Hinata-san.

–¿De qué hablas? – Preguntó Sasuke irritado.

Ya había tenido suficiente de ese show. Quería sacarse ese kimono e ir a entrenar.

Sólo entonces Shisui miró en dirección a la puerta.

La presencia de aquella mujer había pasado desapercibida hasta ese momento producto de la pelea, pero los más antiguos comenzaron a murmurar entre sí y a darse miradas de asombro, incluso el tercer Hokage se puso de pie incrédulo.

Su piel era clara y hermosa, sus ojos de color almendra y su cabello rubio se dividía en dos coletas que caía por sus hombros. Había un diamante dibujado en su frente que Sasuke asoció a una especie de sello. Lo más destacable de la mujer eran sus enormes y abultados senos que hacían bastante difícil mirarla al rostro sin que la mirada se escapara al resto de su cuerpo.

Fue Hiashi Hyuga el que tomó la palabra por todos los presentes. – ¿Tsunade–hime?

La mujer sonrió. – ¿Estamos celebrando o qué? – Hinata sonrió y el rostro de Itachi mostró alivio. Una luz de esperanza había nacido en ambos, algo que no pasó desapercibido para la mujer. – ¿Nadie me va a servir un vaso de sake? No viajé desde tan lejos para estar sobria.
La portada fue hecha por :iconsenzamore: como regalo para este capitulo 12 ^^

__________________________________________

Acabo de hacer algo que nunca antes he visto en mi vida, volví a Tsunade un personaje UTIL hahahaha. Ok, lo siento, pero aun sigo molesta con Tsunade por dejar que Pain destruyera Konoha sin hacer nada excepto seguirlo, estúpida.

Creo que zanjé todos los asuntos de familia excepto el de Hiashi con Hinata y el de Madara con los Uchiha. En los capítulos anteriores me había dedicado a poner paz entre Fugaku e Itachi. Este capítulo fue para Hanabi, Sasuke y Neji. No quiero dejar cabos sueltos. Lamento el Hyugacest, es algo que siempre se filtra en mis fics de forma malignaaa! xD

Les recuerdo que mi idea con este fic era hacer de él algo que representara amor. Creo que esta es mi forma de hacerlo. Lamento mucho que en el camino las cosas se hayan tornado angustiantes y que varios aquí hayan soltado lagrimitas (mi intención era hacer a todos felices, pero fracasé).

No negaré que estuve tentada a mandar mi idea original al carajo y hacer algo incluso más trágico en donde Itachi y Hinata se vieran separados y nunca pudiesen estar juntos, matando a uno de los dos al final. Sin embargo, quiero plasmar mi concepto de amor en él, aunque suene a novela rosa xD por lo mismo dije en el primer capítulo, este fic puede ser lo mejor que he escrito si lo planteo bien, o una gran cursilería que haga tener arcadas.

En fin, quedan 4 capítulos… ;( No quiero terminaaar este fic! De verdad me da pena...

Su apoyo sigue significando muchísimo para mí.

__________________________________________


:iconpervyhinataplz: :iconpervyitachiplz: :iconpervysasukeplz: :iconpervynejiplz: :iconpervysakuraplz:

Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto :iconmasashikishimoto:
Add a Comment:
 
:iconsenzamore:
senzAmore Featured By Owner Aug 6, 2012
jajajajajajja
la aparición de Shisui fue increi!!!
y sobre la rivalidad entre clanes, wow!
mira que ninguno dejaba de presumir e intentar mostrar quién era el mejor en qué....

la verdad que yo creí por un momento que talvez el que ayudaria a Itachi sería kabuto, tal y como hizo en su momento con Hinata...
pero bueno, me alegra ver a la sannin xD

gran capitulo como siempre
y sabes que sigo todos tus trabajos xDD
Reply
:iconfalis-sui:
Falis-sui Featured By Owner Aug 4, 2012
te esta quedando sper :D e estado leyendo las contis en ff ;D la verdad va quedando bn la historia D: continua asi!!!!
suertee!

en ambas histoias xD tanto en esta como en team seven ;D!!
me dejas en intriga D: me gusto que agregaras a gaara *¬*
besos y abrasos
bye byee ^^
Reply
:iconsasha545:
Sasha545 Featured By Owner Aug 4, 2012  Hobbyist Artist
Muchas gracias por seguir ambas historias ^^ Un beso enorme :** :heart:
Reply
:iconfalis-sui:
Falis-sui Featured By Owner Aug 7, 2012
:D! esque me encantan jiji y nose xD vuelvo a leer los fic aqui y siento lo mismo que la primera vez xD!! asi que me as echo llorar y super happy al doble hahahaha
*-* suertee

:D!! besotote y un abrasotote xD
Reply
:iconmarielik:
marielik Featured By Owner Jul 31, 2012
ahh si si eso era lo que yo queria a la mejor doctora del mundo shinobi jajaja ella lograra que mikoto por fin tenga a sus nietos tan deseados jajaja!! Neji me senti mal por el pero buenoo el amor es asi me encantoo y pff se quedo super bueno ahh ya quiero ver mas jiji gracias SASHA!!
Reply
:iconsasha545:
Sasha545 Featured By Owner Aug 1, 2012  Hobbyist Artist
Me alegra que te haya gustado Marielik ^^ Besos xD
Reply
:iconmarielik:
marielik Featured By Owner Aug 1, 2012
kiss kiss me encantoo!! :D
Reply
:iconrukia37:
rukia37 Featured By Owner Jul 31, 2012  Student Traditional Artist
OH POR DIOS!!!!!! O-O no me espere para nada a Tsunade, que moyeja de bien :DDDDD ya estan comprometidos por Dios >o< que emocion :D asombroso capitulo :D y la entrada de shisui xD jajajajajaja de verdad buenisimo, espero SUPER ANSIOSA el proximo capitulo, felicidades :D
Reply
:iconsasha545:
Sasha545 Featured By Owner Jul 31, 2012  Hobbyist Artist
Muchas gracias ^^ Espero publicar el cap 13 pronto por estos lados, necesito una portada ^^
Reply
:iconufhaa-schafer:
Ufhaa-Schafer Featured By Owner Jul 31, 2012
Sasha *OOOOOOOOO*, sin comentarios como siempre!!, esta magnifico, lo ame ;OO; <3
Reply
Add a Comment: